CAPITULO 5
"un grito desesperado por respuestas"
(Punto de vista de seb)
Pasaban más de la media noche en casa y la fiesta aún estaba iniciando, todos se la pasaban bien, pero yo más, aunque me sentía algo desconcertado, ¿Por qué Gus organizaría una fiesta junto a los demás?
¿Por qué habrá venido?
Después de la conversación que tuve con él y Bruno me quede afuera hablando con algunos amigos hasta que entre a casa por el frío , no sabía que ellos estarían dentro, para mí sorpresa, al abrir la puerta pude ver como dos personas a las que considere amigos juntaban sus labios como si se conocieran de toda la vida.
No sabía cómo reaccionar hasta que mi cuerpo salió corriendo al ver como gus me veía a los ojos separándose rápido de Bruno.
No ví a dónde iba hasta que Karen, que estaba conversando afuera, me detuvo.
—hey, seb, ¿A dónde vas?—. Pude sentir que me sostenía con su mano.
—no lo sé.— dije y pude notar mi voz entrecortada, no sé por qué
Karen me soltó pero pude sentir su mirada en mi espalda cuando me alejé hacia la parte más alejada del jardín, a través de una ventana pude ver cómo la gente que estaba reunida se puso de pie para volver a bailar.
Estuve un momento así hasta que George se acercó.
—Aquí estás, te estamos buscando para tu pastel —dijo mientras se sentaba a un lado de mi.
Era cierto, la fiesta se supone que era para mí, para festejar mi cumpleaños, pensaba si realmente Gus tuvo la voluntad para volver a hablar con los demás para organizarla.
Sin decir nada más entré a casa y después de comer pastel seguí divirtiéndome, no los volví a ver esa noche, la fiesta terminó hasta que dieron las 2 am cuando todos se fueron y me fui a dormir.
Acostado en mi cama mirando al techo me quedé pensando sobre todo lo que había pasado ese día.
Gus regresó después de meses sin hablarme, no lo hizo por mucho tiempo y estaba aquí.
No quise darle más importancia al asunto así que trate de no volver a pensarlo durante todo el fin de semana.
El domingo siguiente a la fiesta pensé en salir junto a Alexis y Cristian.
Quedamos en ir a un antro en la ciudad.
Cuando me encontré con ellos en la casa de Alex me vieron llegar un poco tarde.
—habiamos quedado a las diez, ¿Por qué tan tarde? —dijo Cristian en forma de reclamo.
—lo siento, tenía que terminar algunas cosas, pero ya hay que irnos. —
Después pedimos un taxi para llegar lo más rápido , al llegar entramos y lo primero que hice fue ir a barra para pedir un trago, necesitaba pensar en otra cosa que no fuera lo que pasó el viernes.
Al parecer funcionó por qué después de un rato comencé a divertirme de verdad, hablé con unos chicos los cuales me parecieron muy buena onda , mientras, Cristian trataba de ligarse a una chica y Alex se encontró con un grupo de amigos que no había visto.
Después de un rato me senté en una mesa en un pequeño balcón, tomé del trago que tenía y ví como alex se sentaba a un lado.
—¿Todo bien? — dejo su trago mirándome pacientemente.
—claro, por qué lo dices? —
—has estado muy callado desde que llegamos, se supone que teníamos que divertirnos no?—
Mire hacia el piso por un momento, pensando en contarle, no soy de guardarme cosas que me tienen inquieto y le conté lo que había sucedido en la fiesta.
—no sabía que te sentirías así, creí que estarías feliz de ver de nuevo a Gus. — dijo una vez que termine de contarle.
—karen nos dijo que lo había invitado, pero a mí también me parece raro que aceptara, y ... Perdón si el beso entre Gus y Bruno te incómodo. Yo fui quien le dijo a Gus que jugará, el no lo haría si no fuera por qué alguien le dijo. —continuo tratando de hacerme sentir mejor.
—esta bien, no es tu culpa, mañana hablaré con el. —
Seguimos divirtiéndonos luego de hablar, salimos a bailar junto a los amigos de alex, después de un tiempo era hora de irnos a casa, pero no encontrabamos a Cristian, lo buscamos por todos lados hasta que lo vimos junto a otra chica.
No quería irse pero al final le dejo su número y nos fuimos, pedi un taxi a sus casas.
Cuando llegue a la mía mi ama me preguntó cómo me la pase, le conté que bien y fui a mi habitación.
Me acosté en mi cama y pensé en mi que le diria a Gus en la mañana hasta que me quedé dormido.
En la mañana, al llegar a la escuela, espere a Gus en la entrada, temia que no llegara y me quedaría con las palabras en la boca.
Parecía que nunca llegaría, pero cuando lo hizo lo vi entrar con esa tranquilidad de siempre.
—gus, tenemos que hablar. —lo tome del hombro,pero se aparto rápido.
—perdón, ahora no puedo. —dijo yendo dentro de la escuela cabizbajo.
Me quedé un poco desconcertado, hasta que Karen me despertó y entramos.
No pensaba en quedarme sin hacer nada, necesitaba saber por qué había estado ahí en la fiesta.
Terminaron dos clases y salí buscando a Gus, casi no sabía su horario así que me costó un poco, de repente lo encontré en las escaleras para bajar al primer piso, ese era el momento.
—tenemos que hablar, ahora. —
—lo siento, no era mi intención. — dijo sin voltear a verme a la cara, así pude saber que era realmente sincero al contestarme
—¿Que?. —
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