CAPITULO 4
“Nunca sabemos lo que piensan los demás” (Punto de vista principal) Al abrirse la puerta y voltear vi que era un chico, basto solo una mirada rápida para recordarlo, era un poco alto, pelinegro; delgado pero lo tanto, vestía una chamarra café y debajo una playera con estampado de algún paisaje formado por distintas figuras, todo junto a unos pantalones holgados y unos tenis algo desgastados. Traté de hacerme el despistado mirando mi celular pero pareció no importarle en lo absoluto. Preguntó si podía sentarse a un costado mío, contesté lo más apropiado y amable que pude y se sentó. Pasaron unos segundos que parecían eternos y traté de romper con la incomodidad que creo que ambos percibimos. —¿Eres amigo de seb?— pregunté tratando de al menos no sonar obligado a hablar. —si, bueno lo conozco de hace casi dos años, espero que sí— dijo en el tono más amable posible. El conocía a Sebastián mucho antes de que yo lo conociera, me causaba un poco de curiosidad, tal vez si lograba descubr...